Monday, December 31, 2007

Las verdades del porquero


"La verdad es la verdad, dígala Agamenón o su porquero" (Juan de Mairena)

PATENTE DE CORSO, por Arturo Pérez-Reverte
Permitidme tutearos, imbéciles. Cuadrilla de golfos apandadores, unos y otros. Refraneros, casticistas analfabetos de la derecha. Demagogos iletrados de la izquierda. Presidente de este Gobierno. Ex presidente del otro. Jefe de la patética oposición. Secretarios generales de partidos nacionales o de partidos autonómicos. Ministros y ex ministros –aquí matizaré ministros y ministras– de Educación y Cultura. Consejeros varios. Etcétera. No quiero que acabe el mes sin mentaros –el tuteo es deliberado– a la madre. Y me refiero a la madre de todos cuantos habéis tenido en vuestras manos infames la enseñanza pública en los últimos veinte o treinta años. De cuantos hacéis posible que este autocomplaciente país de mierda sea un país de más mierda todavía. De vosotros, torpes irresponsables, que extirpasteis de las aulas el latín, el griego, la Historia, la Literatura, la Geografía, el análisis inteligente, la capacidad de leer y por tanto de comprender el mundo, ciencias incluidas. De quienes, por incompetencia y desvergüenza, sois culpables de que España figure entre los países más incultos de Europa, nuestros jóvenes carezcan de comprensión lectora, los colegios privados se distancien cada vez más de los públicos en calidad de enseñanza, y los alumnos estén por debajo de la media en todas las materias evaluadas. Pero lo peor no es eso. Lo que me hace hervir la sangre es vuestra arrogante impunidad, vuestra ausencia de autocrítica y vuestra cateta contumacia. Aquí, como de costumbre, nadie asume la culpa de nada. Hace menos de un mes, al publicarse los desoladores datos del informe Pisa 2006, a los meapilas del Pepé les faltó tiempo para echar la culpa de todo a la Logse de Maravall y Solana –que, es cierto, deberían ser ahorcados tras un juicio de Nuremberg cultural–, pasando por alto que durante dos legislaturas, o sea, ocho años de posterior gobierno, el amigo Ansar y sus secuaces se estuvieron tocando literalmente la flor en materia de Educación, destrozando la enseñanza pública en beneficio de la privada y permitiendo, a cambio de pasteleo electoral, que cada cacique de pueblo hiciera su negocio en diecisiete sistemas educativos distintos, ajenos unos a otros, con efectos devastadores en el País Vasco y Cataluña. Y en cuanto al Pesoe que ahora nos conduce a la Arcadia feliz, ahí están las reacciones oficiales, con una consejera de Educación de la Junta de Andalucía, por ejemplo, que tras veinte años de gobierno ininterrumpido en su feudo, donde la cultura roza el subdesarrollo, tiene la desfachatez de cargarle el muerto al «retraso histórico». O una ministra de Educación, la señora Cabrera, capaz de afirmar impávida que los datos están fuera de contexto, que los alumnos españoles funcionan de maravilla, que «el sistema educativo español no sólo lo hace bien, sino que lo hace muy bien» y que éste no ha fracasado porque «es capaz de responder a los retos que tiene la sociedad», entre ellos el de que «los jóvenes tienen su propio lenguaje: el chat y el sms». Con dos cojones. Pero lo mejor ha sido lo tuyo, presidente –recuérdame que te lo comente la próxima vez que vayas a hacerte una foto a la Real Academia Española–. Deslumbrante, lo juro, eso de que «lo que más> determina la educación de cada generación es la educación de sus padres», aunquetampoco estuvo mal lo de «hemos tenido muchas generaciones en España con un bajo rendimiento educativo, fruto del país que tenemos». Dicho de otro modo, lumbrera: que después de dos mil años de Hispania grecorromana, de Quintiliano a Miguel Delibes pasando por Cervantes, Quevedo, Galdós, Clarín o Machado, la gente buena, la culta, la preparada, la que por fin va a sacar a España del hoyo, vendrá en los próximos años, al fin, gracias a futuros padres felizmente formados por tus ministros y ministras, tus Loes, tus educaciones para la ciudadanía, tu género y génera, tus pedagogos cantamañanas, tu falta de autoridad en las aulas, tu igualitarismo escolar en la mediocridad y falta de incentivo al esfuerzo, tus universitarios apáticos y tus alumnos de cuatro suspensos y tira p'alante. Pues la culpa de que ahora la cosa ande chunga, la causa de tanto disparate, descoordinación, confusión y agrafía, no la tenéis los políticos culturalmente planos. Niet. La tiene el bajo rendimiento educativo de Ortega y Gasset, Unamuno, Cajal, Menéndez Pidal, Manuel Seco, Julián Marías o Gregorio Salvador, o el de la gente que estudió bajo el franquismo: Juan Marsé, Muñoz Molina, Carmen Iglesias, José Manuel Sánchez Ron, Ignacio Bosque, Margarita Salas, Luis Mateo Díez, Álvaro Pombo, Francisco Rico y algunos otros analfabetos, padres o no, entre los que generacionalmente me incluyo. Qué miedo me dais algunos, rediós. En serio. Cuánto más peligro tiene un imbécil que un malvado.

Friday, December 28, 2007

Al margen de una polémica

El Rey no es la bandera. Es el palo de la bandera.

Thursday, December 27, 2007

No hay mejor cuña

UN PERSONAJE ATÍPICO
Aquí tenemos a Jiménez Losantos. La Conferencia Episcopal pone en sus laicas manos la emisora de la Iglesia, la COPE, lo que viene a demostrar que en la Iglesia Española hay poca imaginación o, quizá, cobardía. No nos creemos que no haya entre los periodistas e intelectuales católicos personas con mayor capacidad, categoría y menos soberbia que la que exsuda el señor Losantos. Hombre inteligente ha sabido hacerse imprescindible a gran parte de la derecha despistada, que le pasa todo, sus desprecios al Ejército, su odio al “franquismo”, su liberalismo de opereta, su falta de educación, su apabullante locuacidad, sus tics… Y es que tiene cabreado a todo el amplísimo sector “progre” de la política y de la prensa. Su feroz enfrentamiento con lo “políticamente correcto” le hace atractivo a los que están hasta el gorro de esa “progresía”. Y tiene suerte (y abogados), porque con la mitad de lo que él dice, cualquier francotirador solitario estaríamos empapelado con denuncias, querellas, procesos, multas y demás armamento contra disidentes y gentes hastiados del sistema.
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JIMENEZ ESCRIBE UN LIBRO.- Tiene el extraño título de “La ciudad que fue”. No hemos leído este libro, pero prometemos hacerlo en cuanto alguien nos lo preste. En la portada, junto a una foto del autor, con un gran parecido al primo de Stan Laurel, se dice: “luchador contra el franquismo”. Y es que si no se ha sido luchador contra el franquismo, en España ya no se puede ser ni obispo. Nosotros hemos vivido en Barcelona en esa época que al parecer toca Losantos, y hemos conocido y soportado a toda aquella ”progresía pija y cómoda” de Boccacio o de la calle Tusell, del horrendo cine que echaba a las pantallas bodrios como “La Fata Morgana”, o de las pintaditas en la Universidad. Nada entre dos platos. Pero a lo mejor Losantos nos descubre el terror que Franco le tenía al saberlo frente a él.

(Jesús Flores Thiess en "El Alimoche")

Ocurrencia de Olivencia

Don Manuel Olivencia contesta a mi villancico diciéndome que, como quiera que es anticuado y políticamente incorrecto, no tiene inconveniente en proponerme un texto "alternativo", el siguiente:

Noche oscura de estropicio
que ya ha llegado el solsticio
y al menos por esta vez
todo el mundo es del Pe Ce.

Ni cuatro gatos los votan
y todo el erario agotan.
Y vivir es cosa buena
como vive la Malena.

¡Y viva yo!
¡Viva la mare
que me parió!

Tuesday, December 25, 2007

Zapatero de Portal

Zapatero en el Portal
A comienzos del año que acaba, al hilo del Pregón de la Cabalgata de los Reyes Magos de Higuera de la Sierra, provincia de Huelva, sacaba la conclusión o enunciaba la teoría de que los cuadros vivos que cada año desfilan, siempre nuevos y distintos, tienen tanta autenticidad porque se inscriben en la estética tradicional del Belén, del Nacimiento que el pueblo cristiano monta en cada casa. Personas de carne y hueso desempeñan los papeles de las figuritas de barro y, puede que sin saberlo, vuelven a los orígenes de la celebración, cuando San Francisco de Asís montó el primer Nacimiento con personajes de carne y hueso. Es muy posible que la tradición del Belén sea más antigua en Hispanoamérica que en la Madre Patria, pues fueron los franciscanos los que la llevaron. Fray Pedro de San José, canario de nación, llevaba el Nacimiento en su sombrero como el que lleva un enjambre de abejas. En la metrópoli quien le da verdadero impulso es Carlos III, que trae consigo su Presepio napolitano y un artesano especializado: Salzillo, el padre del imaginero murciano. Recuerdo haber visto, no sé ya si en Todi o en Gubbio, una exposición de obras suyas, en la que me llamó la atención una Matanza de los Inocentes, en la que la crueldad de las figuras contrastaba con la rústica serenidad del paisaje. .
Este paisaje de una Palestina ideal es el decorado de unas celebraciones en el que cada nación canta a su manera junto al Pesebre. En estos días evoco a dos andaluces muy distintos que ya no están entre nosotros: Luis Ortiz Muñoz y Amós Rodríguez Rey. Del primero me llegan las letras de los Cantes andaluces de Navidad, obra suya y de su amigo y colaborador José Rodulfo Boeta, que me manda su hijo José y que editó en su día la Discoteca Popular Católica. Todos los palos fundamentales del cante andaluz están en él representados con letras originales y felicísimas. A Amós lo he podido ver rodeado de los suyos en un viejo documental cantando villancicos: Madroños al Niño/ no le demos más/ que con los madroños/ se va a emborrachar… Es posible que todos ellos se hayan juntado en las barandas del cielo y anden por allá convenciendo a los ángeles de que formen un coro de campanilleros. También yo espero juntarme a ellos un día, aunque sólo sea por haber prologado el año 2000 el disco XVIII de Así canta nuestra tierra en Navidad de Caja San Fernando, recopilación de villancicos populares entre los que el más profano es el más profético. Se titula El zapatero y dice entre otras cosas: Zapatero guasón, zapatero/ mire usté, remendón, qué agujero… Pero lo mejor es el estribillo: Señor zapateritero / retírese usté.
No me cabe la menor duda que este voto lo va a hacer suyo la inmensa mayoría de los que acuden al Portal.

Saturday, December 22, 2007

Navidad


Noche clara de alegrías,
que está naciendo el Mesías
y al menos por esta vez
medio mundo está a sus pies.

Y los pastores le cantan,
y las nubes se levantan,
y vivir vale la pena
que por algo es Nochebuena.

¡Y viva Dios!
¡Viva la Virgen
que Lo parió!

Tuesday, December 18, 2007

Sunday, December 16, 2007

Entrevista de Isabel Lancha en ABC

«César me dijo que ninguna francesa vale lo que una española»

POR ALFREDO VALENZUELA
-Cuando lo conocí no había leído ningún libro suyo, sólo los artículos del ABC. Y además se lo dije: «No, si yo no he leído nada tuyo». Creo que le hizo gracia la sencillez con la que se lo dije. Y ahí empezó la amistad nuestra. Ahora sí tengo tres tomos suyos muy bonitos y los releo de vez en cuando. Son preciosos, de una humanidad enorme.
-Los tendrá dedicados.
-No, no los tengo dedicados porque los compré después (risas)... El que tengo dedicado es el que escribió Antonio El Bailarín en la cárcel, cuando lo metieron en la cárcel porque blasfemó en Ronda. Yo conocí mucho a Antonio y fui una fan suya, no histérica como las niñas de ahora, que chillan.
-¿Y le escribió muchas cartas?
-Bueno, las que le dio tiempo, porque murió enseguida, nos conocimos en la Feria de Abril y él murió en diciembre de ese año. No sé donde habré puesto un cuaderno que tenía con poesías mías, que a César le gustó mucho, y él me escribió otra: «Qué bien sientan, Isabel / esas flores que tú llevas / a estas flores de papel. / Te digo y no te digo, Isabel / lo que yo siento por tí / y que sin tí yo no siento. / Y serás de otro hombre / no del hombre que vive en mi muriendo, / y serás otras cosas / no las cosas que yo te estoy diciendo. / En otoño, dulcemente, y a tu lado / sueña soñando con tu primavera / esperando el milagro todavía / de ser dentro de tí lo que yo era / aunque sin conocerte te quería...» Él estaba muy enfermo, estuvo muchos años muriéndose...
-Su famosa mala salud de hierro...
-Sí, César bromeaba diciendo que, inconscientemente, paraba el coche de la funeraria.
-¿Usted era muy lectora cuando le conoció?
-Yo he leído siempre, no es que haya leído mucho, pero más que las niñas de mi época sí. Me gustaba y siempre estaba metida en el mundo de los artistas y de los pintores, estuve trabajando de galerista casi veinte años. Siempre me ha gustado ese mundo. Cuando había un conferencia de Romero Murube siempre iba, y un día cené con él, estuve en su despacho y me enseñó todo el Alcázar y los rosales que a él le gustaban... O cuando cené con Antonio El Bailarín, en casa de la duquesa de Peñaranda, los tres y un amigo más. A mí esas cosas me han gustado mucho.
-¿Cómo fue su encuentro con César?
-Yo estaba en el hotel Alfonso XIII con unos amigos, y él estaba allí, y era muy delgado, más que tú. Luego llegaron los Peralta, nos saludaron y nos dijeron que iban a recoger a González-Ruano, se sentaron a nuestro lado y nos presentaron. Había dos francesas con ellos, pero César me dijo: «Tú te vendrás a cenar con nosotros ¿no?» Y yo le dije que él ya estaba con dos francesas, pero me contestó: «Ninguna francesa vale lo que una española». Después me llamó desde Madrid y me dijo que venía para la Feria y que quería verme.
-¿Y dónde quedaron?
-En el Alfonso XIII. Yo no iba a ir sola, así que me acompañó mi amigo José María Basterrechea, que era alto y guapo, y cuando lo dejé para quedarme con César le dije que por una vez cambiaba la belleza por la inteligencia (risas). Nos vimos los días de Feria. Después se fue a Madrid y a Nueva York, desde allí me escribió: «Existo y te recuerdo. César». Luego me enteré de que se puso malo, yo le escribía al Café Gijón, y él me contestó con una tarjeta que sólo decía «Gracias». A mí me extrañó esa cosa tan lacónica, pero al día siguiente de recibir esa carta me enteré de que se murió. Sentí un dolor con la muerte de César, porque le admiraba mucho.
-¿Tenía mucho atractivo?
-Era muy sencillo, se ponía a tu altura, como si tú valieras igual que él, como si tú supieras tanto de literatura como él, y te sentías cómoda.
-¿No era engreído?
-¡Nada, nada, nada!
-¿Y elegante?
-Elegantísimo, con esos pañuelos...
-¿Y qué le gustaba de la Feria?
-Él estaba en casa de los Peralta, en el campo, venía por la tarde y sobre las doce o doce y media de la noche se marchaba. Yo tampoco he sido nunca ave nocturna. Creo que ya no tenía salud para trasnochar y tirarse en la feria mañana y tarde. El día antes de marcharse estuvimos comiendo en Triana. Un día de la Feria estuvo con nosotros Mel Ferrer, que se acercó para conocer a César.
-¿Y sus amigas, qué decían al verla con César y con Mel Ferrer?
-Me puse un poco pedante (risas). A los pocos días teníamos un cóctel de inauguración de una exposición de tapices de Pili Mencos, que hace unos tapices preciosos, y yo, que iba con César, les dije: «Adiós, el martes nos vemos en la exposición de las Mencos».
-¿Y en su casa?
-Un día me invitó a los toros, y no fui y me arrepentí toda mi vida. Dije que César tenía entradas para los toros, pero mi hermana María Rosa me dijo que ella creía que yo no tenía que ir a los toros con César, y no fui. ¡Ya ves, ir a los toros con César!
-¿Cuando lo conoció ya era usted galerista?
-Entonces estaba yo posando para el escultor Nicomedes, que me hizo una cabeza muy bonita.
-¿También era modelo?
-No, no, como estaba siempre con los artistas, me sacó a mí porque le dio la gana. Nicomedes tiene un Don Juan Tenorio en los Jardines de Murillo y un monumento a Rilke en Ronda. El mundo de los artistas es el mejor que hay.
-Pues César fue coleccionista, ¿no hablaban de arte?
-No, de arte no, más de literatura... En una de sus cartas me dijo que yo era su última ilusión...
-Claro, como usted fue su musa...
-Ah, musa, sí, musa, pero cinco o seis días, porque se murió enseguida... no sé cómo se muere así la gente...
María Isabel Lancha dice que «el mundo de los artistas es el mejor que hay»

Saturday, December 15, 2007

Friday, December 14, 2007

Rusia

Rusia renace
por José Luis Orella
La federación rusa, de manos de su presidente, Vladimir Putin, vuelve a retomar una posición de potencia internacional. Desde el 2000, cuando asumió la presidencia del país, el antiguo delfín de Yeltsin se planteó devolver a Rusia al puesto que creía debía merecer. El hombre fuerte de Rusia fue del KGB, lo que significa, una persona preparada que goza de una visión de la realidad internacional basada en fuentes fidedignas de información, habla diversos idiomas y cuenta con una visión política interior y exterior más vinculada a la realidad que los políticos procedentes del mundo de las regiones. En los primeros años de gobierno, Vladimir Putin tuvo que afianzar su poder político mediante la consolidación del partido gubernamental Unidad, y un proceso de centralización administrativa que impidiese la tendencia centrífuga propulsada en el periodo de su antecesor Yeltsin. Del mismo modo, la necesidad de limpiar de corrupción al incipiente Estado ruso, obligó al presidente Putin a enfrentarse con los grandes oligarcas del país. La liberalización de las empresas públicas benefició a una nueva clase de empresarios, procedentes de la vieja nomenclatura, que se enriquecieron con la venta internacional de materias primas. Las inversiones en medios de comunicación de estos empresarios con relaciones exteriores planteaban un importante problema de estabilidad política. La necesidad de recuperar los principales medios de comunicación rusos de la propiedad de empresarios con vinculaciones con la delincuencia que servían a intereses de grupos mediáticos ingleses o norteamericanos. Como fueron los casos de los magnates de la prensa, Vladimir Gusinski y de Boris Berezovski. Sin embargo, el principal problema interior al que se enfrentaba Rusia era el terrorismo islámico procedente de la república secesionista de Chechenia. Después del fracaso de la primera guerra de Chechenia (1994-1996), con ochenta mil muertos, la tregua subsiguiente sólo consiguió garantizar una base segura a los grupos islamistas más radicales que iniciaron expediciones armadas a las repúblicas vecinas de Daguestan e Inghusetia, habitadas también por pueblos montañeses musulmanes. No obstante, actos como el secuestro del teatro de Moscu, en octubre del 2002, que se saldó con 129 muertos; o el secuestro de la escuela de Beslan en Osetia, en marzo del 2004, con 400 niños asesinados, fomentaron el apoyo popular aun presidente decidido a aplicar la mano dura contra el terrorismo interior. La labor antiterrorista contó con la eliminación de Dzhojar Dudayev, en 1996; Zemlijan Yandarbiev, en 2004; Aslan Masjadov, en 2005; y finalmente Abdul Halim Saidulayev, el 17 de junio de 2006. Pero la pieza más esperada, el enlace con el integrismo islámico internacional, Shamil Basayev, cayó en una operación especial, el 9 de julio de 2006. Tras la eliminación de los principales líderes insurgentes chechenos, se produjeron varias consecuencias. Por una parte, el silencio mediático sobre Chechenia, al desaparecer sus protagonistas más relevantes. Por otra parte, el aumento del protagonismo de la administración prorrusa en su camino de la normalización, al ir eliminando a una guerrilla fraccionada en grupos aislados. Solucionado el problema interior, Rusia debía recuperar la posición de potencia en el escenario internacional. Pero para ello, necesitaba disponer de una economía estable para poder asegurarse unos ingresos regulares que pudiesen ayudarle a afrontar los posibles problemas internacionales con un mínimo de garantía. La economía de Rusia se ha decantado a un valor seguro como es la exportación de hidrocarburos. Desde el incremento de precios producido por la tensión sufrida en Oriente Próximo, la posición rusa como punto de origen ha mejorado significativamente. En el año 2000 Rusia era el principal productor de gas natural del mundo, con el 23,3% del total, y el tercer productor de petróleo bruto (tras Arabia Saudí y Estados Unidos), con el 9% de la producción mundial. Pero en el 2003 Rusia producía el 11´8 %, que son 8´1 millones de barriles diarios, y dispone del 6´2 % de las reservas mundiales de crudo (Oriente medio dispone del 30´4 %). Estas exportaciones se dirigen prioritariamente hacia la Unión Europea, que se ha convertido en el principal socio comercial de Rusia. De este modo, el 28´5 % del petróleo importado por la UE y el 41% de las importaciones de gas provienen de Rusia. La exportación energética a la UE condiciona la relación internacional, para asegurarse Alemania el regular suministro de gas, se está construyendo un oleoducto marino por el Báltico, que evita pasar por los países bálticos y Polonia. Mientras el eje franco-alemán se muestra afable con Rusia, los antiguos países del Este acercan posiciones atlantistas con los países anglosajones. Con respecto a las nuevas fronteras de Rusia, el antiguo espacio soviético, denominado como “extranjero próximo”, se ha convertido en área prioritaria. Excepto en el báltico, Rusia ha iniciado su recuperación del liderazgo perdido en el Caucaso y el Asia Central. La eclosión soviética dio lugar a la CEI, pero ha fracasado como nuevo marco de relación de los países postsoviéticos. Rusia sólo tiene, desde 1997, un tratado de unión con Bielorrusia, pero la difícil situación política del gobierno de Lukashenko, mal vista por las potencias occidentales, compromete el apoyo de Rusia. En la actualidad los países de la antigua Unión Soviética forman dos colectivos muy distintos. Por una parte, el colectivo GUUAM, que agrupa a Georgia, Ucrania, Uzbekistán, Azerbaiján y Moldavia; los cuales han subrayado su despegue de Rusia y mantienen su proximidad con los Estados Unidos. Por otro lado la Comunidad Económica Euroasiática, de la que participan Kazajstán, Bielorrusia, Tadzhikistán y Kirguizistán; conforman el área de proximidad afín a Rusia. Sin embargo, este segundo grupo ha conseguido consolidarse en el área del Asia Central. Rusia junto a Kazajstán, Tadzhikistán y Kirguizistán, establecieron pactos defensivos y comerciales, en los que incluyeron a China. El Quinteto de Shanghai se formó en 1996, y en el 2002 conseguía la adhesión de Uzbekistán, redenominándose Organización de Cooperación de Shanghai. El nuevo espacio baraja la colaboración en el campo militar y en el comercial. En el primero se intensificó la ayuda mutua desde la aparición de los talibanes en Afganistán y su proyección islamista en la zona. En el segundo, China esta cada vez más necesitada de recursos energéticos y tecnología de última generación, que sólo Rusia puede proporcionarle. Sin embargo, Rusia todavía dispone de elementos importantes para hacerse oír ante sus antiguas áreas de influencia. En Moldavia, poblada por rumanos deseosos de unirse a su antigua patria, la existencia de la Trasnistria, región oriental de hegemonía rusoucraniana, proporciona un importante punto estratégico en Europa, junto a Kaliningrado. La región no acepta la federación, sino la formación de una unidad política propia asociada a Rusia. En el Caucaso independizado, Georgia se muestra como el país más altivo contra la antigua potencia eslava. No obstante, la república tiene fuertes problemas secesionistas en Osetia del Norte y Abjasia. Estas regiones, que mantienen sus propias identidades étnicas y culturales diferenciadas de las de los georgianos, mantienen una independencia de facto, desde hace algo más de diez años. Pero Rusia ampara sus derechos para impedir que el presidente georgiano Mijaíl Saakashvili convierta su país en la cabeza de desembarco norteamericano en el Caucaso. Con respecto al conflicto de Nagorno Karabakh, región armenia que se gobierna de manera autónoma después de una guerra contra Azerbaijan, Rusia apoyó la reivindicación armenia. En 1997 los rusos firmaron un tratado de cooperación militar con la república de Armenia, único país cristiano y amigo de la zona. El tratado autoriza a Rusia a instalar doce mil soldados en la frontera de Turquía. País que guarda buenas relaciones con el turcófono e islámico Azerbaijan, a quien pertenecía la rebelde república de Nagorno Karabakh. Ambos países islámicos proyectan comunicar el petróleo azerbaijano con el Mediterráneo por el territorio turco. En cuanto al Asia central, la tensión política se palpa desde la última revolución ocasionada por los norteamericanos en Kirguizistán, en el 2005. Las autocracias dirigentes de las cinco repúblicas asiáticas han reforzado el control político para evitar su derrocamiento. La violencia terrorista islámica y el fuerte tráfico de drogas, proporcionan razones suficientes para desarrollar medidas coercitivas. La apetencia de recursos energéticos prometía a estos países un desarrollo económico que ayudaría a reforzar sus soberanías nacionales. No obstante, la presión norteamericana para sustituir a las capas dirigentes sovietizadas por jóvenes educados en occidentes, está provocando un aumento del grado de autocracia de los padres fundadores de las nuevas repúblicas. La necesidad de tecnología punta para explotar sus recursos y de apoyo militar para mantenerse, abre de nuevo las puertas a una Rusia dispuesta a recuperar su liderazgo. Sin embargo, Rusia tiene que hacer frente a la integración en su país de varios centenares de miles de refugiados rusos, expulsados por los condicionamientos nacionalistas causados en Turkmenistán, Uzbekistán y Kirguizistán. Aunque el enorme país, con una grave crisis demográfica, fruto de la garrafal política antifamiliar desarrollada por el comunismo, necesita cada vez más la llegada de estas personas. Cada año, Rusia pierde en torno a ochocientos mil de sus habitantes, y en el 2050, se calcula Rusia tendrá 104 millones, de los 145 millones que actualmente viven en la federación. La ausencia de asistencia sanitaria y el alcoholismo generalizado ha reducido el nivel de vida de una manera brutal. En regiones como Siberia, con sólo 20 millones de habitantes, la necesidad demográfica puede obligar abrir las puertas al vecino chino. Rusia ha vuelto, y su control de recursos energéticos le marcará en el futuro las relaciones con un mundo. Una Europa occidental sedienta de gas natural y petróleo, y países productores como Venezuela e Irán, necesitados de tecnología y amparo. ·- ·-· -······-·José Luis Orella

Tuesday, December 11, 2007

Sunday, December 09, 2007

Wednesday, November 28, 2007

Cien años de honradez

Si el GAL tuvo un Mister X, ¿por qué el 11 de marzo no ha de tener un Mister Z?

Apariencias engañosas

Véase Análisis Digital

Monday, November 26, 2007

Wednesday, November 21, 2007

Thursday, November 15, 2007

Improper language

FROM: Group Offices London
TO: All Spanish Staff
SUBJECT: Improper Language Usage
It's been brought to our attention by several officials visiting our headquarters that the Spanish staff commonly uses offensive language. Such behaviour, in addition to violating our group's policy, is highly unprofessional and offensive to both visitors and the staff itself. Therefore it is requested to our Spanish staff to adhere immediately to the following rules: 1. Foreign colleagues or visitors should not be referred to as "ese guiri de mierda". 2. Words like "coño", "hostia", and other such expressions will not be used for emphasis, no matter how heated the discussion is. 3. You will not say "la ha cagao" when someone makes a mistake, or "la está cagando" if you see somebody being reprimanded, or "¡qué cagada!" when a major mistake has been made. All direct or derived forms of the verb "cagar" are inappropriate in our environment. 4. No Project Manager, Section Supervisor or Head of Administration Chief, will be referred to, under any circumstances, as "el hijo de la gran puta", or "el muy cabrón" or even "el comemierda". 5. Lack of determination will not be referred as to "falta de huevos" or "mariconería" nor will persons with a lack of initiative be ever referred to "capullo" or "acojonado" 6. Unusual and/or creative ideas shall not be referred to as "pajas mentales" in particular when they stem from your manager. 7. You will not say "cómo me jode" if a person is persistent, or "está jodido" or "se lo van a follar" if a colleague is going through a difficult situation. Furthermore, when matters become complicated the words "qué jodienda" should not be used. 8. When asking someone to leave you alone, you must not say "vete a tomar por culo", nor should you ever substitute the most educated "may I help you?" with "¿qué coño quieres ahora?" 9. If things get tough, an acceptable expression such as we are going through a difficult time should be used rather than "esto está jodido" or "nos van a follar a todos". Additionally, if you make a mistake, just say so and do not say "qué putada" or any expressions composed with the root "puta". 10. No salary increase shall ever be referred to as "subida de mierda".
11. Last, but not least, after reading this note please do not say "me voy a limpiar el culo con ella" or "me la paso por el forro de los cojones". Just keep it clean and odorless and dispose of it properly.

Wednesday, November 14, 2007

Monday, November 12, 2007

Homenaje a Juan Ramón Jiménez

El martes día 13 de noviembre, a las ocho de la tarde, tendrá lugar en Sevilla, Sala Juan de Mairena, entrada por calle Arguijo, un acto en homenaje a Juan Ramón Jiménez en el medio siglo de su muerte a cargo de José María Vaz de Soto y Aquilino Duque Gimeno, segunda parte del ciclo organizado por la Real Academia de Buenas Letras y la Fundación Cajasol.

Sunday, November 11, 2007

Wednesday, November 07, 2007

Wednesday, October 31, 2007

498

498

No fuisteis al encuentro de la muerte.
Fue la muerte
la que vino a buscaros, y el martirio
fue por añadidura.
¿Eran las mismas palmas las del Domingo aquel?
En el Huerto de Olivos toda España
sudaba sangre
y era un zarzal de espinas,
un foso, una cisterna, un muladar,
un túmulo de altares profanados,
un mar muerto de asfalto
rodeado de hachones como espadas flamígeras.

Salido apenas de la adolescencia
más de uno, para todos la vida
no era más que un tránsito,
de ahí que perdonárais con júbilo
a quien os lo abreviaba sin saber lo que hacía
cuando entre culatazos y blasfemias
os empujaba hacia la eternidad,
cuando a cada descarga se os abrían las nubes
contra el sol en espléndidos rompimientos de gloria.

El Rey en el Museo

Véase Libertad Digital

Comparaciones superficiales

Véase Análisis Digital

Monday, October 29, 2007

El derecho de familia visto desde El Puerto

MATRIMONIO

Como esta gente no sabe latín, ni sabe Derecho Romano, ni sabe, o no quiere saber nada de nada, debe recordárseles que, según Modestino , “nupciae sunt coiunctio maris et feminae et consortium omnis vitae...”. Y Justiniano, en sus “Institutiones define: “Matrimonium est viri et mulieris coniuctio, individuam consuetudinem vitae continens”. Y eso que en Roma la homosexualidad era moneda de uso común, pero el “matrimonium” era entre “mas et femina”, entre “vir et mulier”, o lo que es lo mismo, entre macho y hembra, entre varón y mujer.
Pero no se preocupen: desde el día 20 de abril, las Cortes Españolas, después de los siglos que han transcurrido desde Adán y Eva, por mayoría, se han burlado del Código Civil español, heredero del Derecho Romano y del Código de Napoleón, y usted no tendrá padre ni madre, sino progenitores; y su parienta no será, ni su mujer, ni su esposa, ni su señora –esto último decía mi padre que era cosa de sargento de Carabineros, “aquí, mi señora”--, sino su cónyuge. Hace falta ser cursi para preguntar cuando se rellena un formulario: -¿Nombre de los progenitores?. --¿Y eso qué es?¿ Me lo explica? -Pues como “profiteroles”, pero del mismo sexo.
O sea que ya la gente, como en la copla,“Yo no tengo padre, yo no tengo madre...” lo que tiene es progenitores.
Le recuerdo, por otra parte, que cuando tenga que poner las señas de alguien en un sobre, lo política y jurídicamente correcto será poner: Sr. Don Fulano de Tal y Tal y Don/Doña Cónyuge . Se aconseja no poner “y Señora” porque puede uno resbalarse y cometer, cuando menos, una ilegalidad.
Ya los niños, cuando balbuceen sus primeros sonidos, no dirán: ¡Pa-pá! o ¡Ma-má”!, sino ¡Pro-ge-ni-tor! ¿Verdad que es más fácil?
Por la presión de una minoría de españoles, se ha dejado sin padre y madre y sin marido y mujer a la totalidad del pueblo español . Y por la voracidad de las expectativas de arañar votos, un Parlamento ha consentido.
Yo no estoy en contra de que esos señores y esas señoras, de dos en dos, o en comitiva, se unan, tengan todos los derechos del mundo, disfruten de la sociedad legal de gananciales, puedan subrogarse en lugar del fallecido/a, le hereden, tengan derecho a pensión... Todo. Pero a los que tenemos o hemos tenido padres y madres a los que somos maridos o mujeres, esposos y esposas, que nos respeten.

..................................................

Luis Suárez Avila

The bullfighter's wedding

We have been nonstop which is no excuse for the wonderful bunch of bulbs which arrived in due time and was exactly what we wanted and needed and are now duly and properly planted. Then we went away for three days to my mother-in-law's place and then the wedding from which we were lucky to flee before 11 pm. when the flamenco was about to get started (it would have meant easily 3 or 4 in the morning) but it was all a great success; I had never met him before, being much older, but I asked Poti Bohorquez to introduce me and found him, not only very nice, but above average in inteligence and eager to know and talk to others and specially natural and humble within dignity. They looked very happy and the old Domecq House had been brilliantly decorated by somebody that aunt Paloma (the bride's grandmother) had brought from Madrid. Flowers were splendidly done in mauves/red and blue with white roses and the green of some funny leaf in enormous wases all around the house. Food and drink were excellent and a beautiful bunch of people amongst which the beauty of splendid long-legged young virgins attracted the eyes of many of the old - as me - mummies that were hanging about a little bored with the silly and usual cock-tail conversation. Weather was terribly good and this went on for as many hours as you can simply believe. I must say that the mariage itself, mean to say, the Mass and rest of the Church bit was extremely well taken care of. A good Priest and a lovely sermon that was able to retain the attention of the enourmous amount of guests(+ or - around 725) together with a very good music and chorus that did not harm at all Mozart, Haendel and Haydn´s works. Then we had lots of fellow-bullfighters, gipsy stars and what not mingled amongst the sherry families, dukes and counts from all over the country, so apart from the cocktail nonsense I think we spent more of our time saying hello to people. Did you see the corresponding "Hola"? It was no good because they weren't allowed to get into the House - thank God - but that was really very, very nice. I hadn't been back to it since we were sold out in '94 so it was really some sort of funny and sad experience which dear old La Ina helped me to get through in spite of Carmen´s scolding.
Well, darling, I am not too good as a reporter, but tried my best. I do not know why we have been so rude to you, but it wasn't meant. We want to see you both very soon. Would you please give me your telephone so Carmen may talk yo you? Lots of love, Manolo.

Sunday, October 28, 2007

Thursday, October 25, 2007

Palmenta Barí


Viernes, 19 de Noviembre de 2004 - La Revista de Libertad Digital




LENGUAS DE ESPAÑA
Palmenta Barí
Por Aquilino Duque
Un libro que solía yo regalar a mansalva era Lengua española y lenguas de España, de mi admirado Gregorio Salvador, editado por Ariel. Cuando, en vísperas de un viaje al extranjero, quise adquirir más ejemplares, se me dijo que Ariel ya no existía y que su fondo había ido a parar a Seix Barral. Al pasar por Barcelona fui a ver a mi antiguo amigo Pedro/Pere Gimferrer, al que no hubo manera de sacarle el libro de Salvador y que en cambio me obsequió con otro también editado por Ariel que, según él, superaba al que yo quería.
-->
Este libro tan justamente ponderado por Gimferrer se titulaba El español y el catalán, juntos y en contraste, y en él su autor, que se firmaba Germán Colón, no Germà Culomb, doctor por Lovaina, hacía un atento estudio comparado de las lenguas ibéricas, con atención preferente a la castellana y la catalana, poco menos que en pie de igualdad.

Las diferencias entre ambas lenguas, ramas de grosor distinto del mismo tronco, bien a la vista están, como también lo está su estrecho parentesco. Aun más estrecho es el parentesco entre la lengua catalana y la valenciana, pero hacer distingos entre ellas se me antoja tan superfluo como hacerlos entre el castellano hablado en otras regiones del mundo hispánico. Tal vez sea por eso por lo que doña Rita Barberá dice que un catalán no es más que un aragonés que habla mal el valenciano.

Ya sé que son muchos los compatriotas nuestros, desde el ínclito Pi y Margall hasta Goytisolo mismo, que vienen sosteniendo que cada región española habla un idioma distinto y que el castellano lo hablamos todos poco menos que a la fuerza. Esta idea que nos parecía peregrina, ha hecho fortuna hasta el punto de que nuestros gobernantes se han visto obligados a exigir la cooficialidad europea de tres lenguas que luego han resultado siendo cuatro. Cuatro han sido, como los Evangelios, las versiones de la vigente Constitución presentadas en Bruselas, lugar de nacimiento por cierto de la Biblia políglota de Plantino. No sé si la Biblia de Plantino es una referencia oportuna en la presunta capital de una presunta Europa que prefiere olvidarse de su tradición cristiana. En la Biblia de Plantino intervino entre otros mi paisano Arias Montano, pero ignoro el nombre y la calidad de los autores de las versiones de la Constitución a cuatro o tres, según se mire, de las principales lenguas que se hablan en la península.

En una España que la democracia trata de convertir en la Torre de Babel, la confusión de lenguas no se reduce a las tres o cuatro de las versiones de La Nicolasa, a saber, la castellana, la vascongada, la catalana y/o la valenciana, y no deja de ser chocante que se omita, no ya el bable asturiano o el castúo extremeño, sino nada menos que el batúa de Galicia, presunta “autonomía” histérica, como la vasca y la catalana, mientras se incluye a la valenciana, que no pasa de menopáusica. Otra omisión de bulto es el caló, lengua como se sabe de la etnia romaní, para entendernos, de los gitanos. Y la omisión es imperdonable, pues existe ya una versión a esa lengua, hecha en su día por un funcionario del Banco Urquijo de Sevilla que al jubilarse se retiró al pueblo de Gines. Esa versión, que su autor titulaba Palmenta Barí, es decir, “Carta Magna”, debería haberse presentado en Bruselas con más títulos que ninguna, hoy que tanto nos desvelamos por las minorías étnicas, y pocas de tanto arraigo en España como la gitana. Los gitanos tienen tanto derecho como los vascos y los catalanes a que su lengua sea cooficial en Europa, aunque sólo sea por aquello que cantaba Ignacio Ezpeleta, gitano gaditano de apellido vascongado del que Lorca decía que era “hermoso como una tortuga romana”: Al pasar por un barranco / dijo un negro con afán/ ¡Dios mío, quién fuera blanco/ aunque fuera catalán!


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Monday, October 22, 2007

La sonrisa crispada

La "sonrisa tetánica", que diría Cortázar, de ZP es la expresión gráfica de la crispación.

Con Z de Zorrapastro

Véase El Manifiesto

Wednesday, October 17, 2007

Entre dos fuegos


1
La bandera en llamas


¿Qué más da que te quemen
si llamear es flamear
y cada vez que ardes
se encienden en los pechos los hogares sin lumbre
y en los hornos se dora el pan
y una antorcha ilumina nuestras fiestas mayores?

Quemarte es desplegar
un fuego rojo y gualda.

3
El águila y el fuego

Yo quiero ver arder diecisiete banderas.

Yo quiero ver fundirse diecisiete banderas
en una llamarada roja y gualda
y el águila de Patmos, con su nimbo,
nacer de las cenizas, ave fénix,
abrir su envergadura de columna a columna
y volar una y grande y libre.

Algoreros

Véase Diario de Sevilla

Tuesday, October 16, 2007

Sunday, October 14, 2007

Thursday, October 11, 2007

Papeleta para la Real Academia

Mariconio: Enlace de dos personas del mismo sexo.

Mala conciencia

JIménez Losantos es el Pepito Grillo de la Corona.

Thursday, October 04, 2007

De Monarchia

"On ne règne pas impunément" (Saint-Just)

Wednesday, October 03, 2007

Tuesday, October 02, 2007

Todo está dicho

En un libro mío, titulado Crónicas anacrónicas, publicado por la editorial Áltera, de Barcelona, en el año 2003, se dice todo lo que me impide expresar lo que opino del estado de cosas a que ha reducido a España el régimen que padece. Como quiera que ese libro no lo conoce casi nadie, aunque esté en el mercado, tengo que de vez en cuando dar un botón de muestra como éste:


- Jueves, 20 de Octubre de 2005 -

La segunda oportunidad Aquilino Duque
Llevamos ya un cuarto de siglo en que no está bien visto hablar de España en España y en que todo español que se respete intelectualmente considera que ser español es una vergüenza. El la, como decimos en Italia, lo dio la casta intelectual, con Cela y otros pícaros del fondo de reptiles, cuando anunciaron su propósito, afortunadamente incumplido, de hacer una comedia musical titulada El ciento y la madre patria y todo lo demás. La Antiespaña que todos los españoles, sin distinción de derechas e izquierdas, llevamos dentro, reventó como una represión más del “régimen anterior”, y poco a poco se fue afirmando la incompatibilidad entre ser patriota y ser demócrata. Esta incompatibilidad hizo crisis en una tenebrosa noche de febrero de 1981 y fue Su Majestad en persona quien zanjó la cuestión y salvó la democracia.Parece ser que la principal finalidad de aquella extraña conspiración, al menos en su nunca aclarada “trama civil”, fue el “golpe de timón” que pedía el anciano Tarradellas, más patriota que demócrata, para evitar situaciones como las que no tardarían en plantearse en ciertas regiones españolas. Las oligarquías de esas regiones han tenido un cuarto de siglo para acreditar su perversa idea de lo español. A ver si ahora Su Majestad es capaz de salvar a la patria como antaño salvó a la democracia.(De Crónicas anacrónicas. Ediciones Áltera. Barcelona, noviembre 2003)

Analisis Digitalanalisisdigital@analisisdigital.com

Monday, October 01, 2007

Tuesday, September 25, 2007

Sunday, September 23, 2007

Wednesday, September 19, 2007

Tuesday, September 18, 2007

La Oposición de Su Majestad

Véase Análisis Digital

Poesía femenina

Me llega de Málaga la Antología poética (1961-2005) de María Victoria Atencia. Ante l'embarras du choix, abro al azar el pequeño volumen y estampo aquí una estampa romántica del
Ruedo de Carratraca

La plaza en plena roca abierta se deshace
lentamente y la almagra un destino denuncia
de vuelo suspendido. Tan sólo embiste el eco
del canto de los pájaros, que en el alba repiten
con su frío los valles. La cinta de la aurora
perfila las montañas: ojo rojo en el cielo.
Los granates despiertan en el barranco. Pasan
a su manso quehacer cotidiano las bestias.

Sabré luego a qué día estamos hoy de marzo
a las mil ochocientas setenta y seis en punto,
cuando deje su blanca pamela en la barrera,
abandonada y sola, Eugenia de Montijo.

Saturday, September 15, 2007

Calvert Casey y "La linterna mágica"

Prólogo a la versión italiana, Roma, octubre, 1972
Véase El Manifiesto

Otra novela

Véase El Manifiesto

Si islamoya@wanadoo.es no tiene ejemplares, diríjanse a renacimiento@libreriarenacimiento.com que los tiene todos. Para otras obras, véase esta librería en el vínculo "Mis libros" del presente cuaderno de bitácora.

Thursday, September 13, 2007

Guerra en el aire

Como, a juzgar por las liquidaciones, mis novelas se leen poco y se distribuyen mal, me voy a permitir meter en esta bitácora de contrabando y de vez en cuando algún párrafo de alguna de ellas. El fragmento que hoy reproduzco pertenece a Las máscaras furtivas, Pre-Textos, Valencia, 1995).

Al deslizarse entre los carrizales la barca de Geopfert, levantó el vuelo un bando de agujas colinegras. A Geopfert le gustaba ver volar las limícolas, sobre todo a las que lo hacían en formación, porque era como verse él de nuevo en el aire, volando en orden cerrado, con la seguridad de llevar en las alas la victoria. En una guerra en la que las masas y las máquinas habían acabado con los combates singulares, los combates singulares revivían precisamente por obra de las máquinas y en una palestra ideal y sin confines: el cielo azul. Geopfert seguía el vuelo acrobático del avefría, los combates entre el milano negro y el milano real, el vuelo bajo del ánsar para escapar al acoso del águila imperial, el mortal contraataque de la garza perseguida por el halcón, y de ahí pasaba a imaginar la misión de bombardeo o de ametrallamiento que iba a desempeñar la escuadrilla de agujas colinegras después del vuelo de reconocimiento de la avoceta o la cigüeñuela. Geopfert veía en los flamencos los colores abolidos - negro, blanco, rojo - del Reich exterminado, y veía que los ánsares, como si nada hubiera pasado, seguían trazando en el cielo la V de la victoria anglosajona, al dirigirse como oleadas de superfortalezas volantes a machacar una vez más los puertos del Báltico: Danzig, Memel, Königsberg. Geopfert comprendía, al ver volar a los ánsares, que Alemania hubiera perdido la guerra en el aire, ya que no hay aves que al volar formen la S de Sieg, que es como se dice victoria en alemán. Geopfert había hecho la guerra en el aire porque sólo en el aire podía un soldado sentirse guerrero; una armadura mecánica multiplicaba su fuerza y su agilidad y le permitía coger los frutos inmediatos del combate. También eran armaduras los carros blindados y los submarinos, pero eran armaduras colectivas en las que el soldado no era dueño de sus movimientos ni en caso adverso tenía escapatoria. Tampoco la habían tenido los primeros aviadores, los Richtofen y Guynemer de la primera guerra, pero ahora existía el ancla de salvación del paracaídas, el escapulario del que colgarse si las ametralladoras enemigas mandaban su aparato al infierno.

Wednesday, September 12, 2007

Monday, September 10, 2007

Tuesday, September 04, 2007

Saturday, September 01, 2007

Friday, August 31, 2007

Optimismo

No hay nada irremediable. Ni siquiera el "Estado de las Autonomías"

Wednesday, August 29, 2007

Evocación de Umbral


Viernes, 2 de Enero de 2004 - La Revista de Libertad Digital



FRANCISCO UMBRAL
Entre Quevedo y Cervantes
Por Aquilino Duque-->

En la presentación de un libro mío en el Círculo de Bellas Artes, Francisco Umbral compareció, como es friolero, con una larga bufanda blanca. Yo soy más bien caluroso y la bufanda que traía, que era roja, me la dejé en el guardarropa con el abrigo. Luego se me ocurrió —ocurrencias de escalera— que debería haberla conservado a efectos retóricos por lo menos, para darle al público la impresión de que antes de empezar el acto habíamos hecho intercambio de bufandas, como los capitanes de dos equipos de fútbol intercambian banderines antes del partido. Umbral me llamó “liberal conservador”; antes me había llamado “poeta falangista”. Ambos apelativos son inexactos, pero en los tiempos que corren lo último que yo haría sería tratar de refutarlos. Yo en cambio en otra ocasión le he llamado “gamberro” e “hijo de la Pasionaria”, a sabiendas, claro, de que ni le perjudicaba ni le ofendía, pues conozco su teoría del gamberrismo, en la línea de Cela, y, en una época de su vida al menos, presumo que reputaría honrosa la filiación atribuida. Quiero decir que nuestra amistad, que es antigua y tácita, no está montada sobre equívocos, sino cimentada en un amor común por la apasionante lengua castellana. Es para mí una satisfacción y un orgullo el hecho de que, a los pocos días del acto aludido, Umbral fuera galardonado con el Premio Cervantes, porque, como dije un mes después en un acto parecido en el mismo lugar, por poco supersticioso que yo sea como buen meridional, nadie me quita la idea de que le traje suerte a mi presentador anterior, como esperaba traérsela al presentador actual: el poeta Francisco Brines. Que a Brines le dieran el premio Cervantes me alegraría tanto como me alegró que se lo dieran a Umbral, aunque la verdad sea dicha preferiría que me lo dieran a mí. Ya a Umbral le dije que mi alegría era tan grande como mi envidia.

Yo no hablaría de estas cosas si no me hubiera sorprendido desagradablemente el vendaval desencadenado contra Umbral por la pertinaz envidia española. Aclaro que hay envidias y envidias. La mía es cervantina; la de los que hablo es quevedesca, y aparte de mal estilo, hubo en ella bastante hipocresía, sobre todo cuando decían que el premio se lo merecía más fulano o mengano, sobre todo si estaba muerto, por no atreverse a decir que quien se lo merecía era el abajo firmante, que es lo que hago yo. Esto de la envidia no se reduce a España. Cambó la reducía a Cataluña y Octavio Paz la extendía a toda Hispanoamérica. Precisamente estaba yo en Italia cuando le dieron a Paz el Nobel y los críticos italianos salieron quejándose de que Italo Calvino se hubiera muerto sin que se lo dieran. También en lo tocante al Nobel de Cela hubo mucho comentario despechado en la Península y Ultramar.

A muchos escandalizó que el premio se le diera a alguien que pone a Quevedo por encima de Cervantes. Yo en cambio, que pongo a Cervantes como novelista por encima de José Antonio Primo de Rivera, tuve que conformarme en su día con que se llamara así el Premio Nacional que hasta entonces se había venido llamando Cervantes. No es que me pese, pues de este modo, si mi nombre suena algún día en los augustos conciliábulos, nadie podrá objetar que ya el Premio se me dio en tiempos del “antiguo régimen”.



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Pederastia y pedagogía

Véase Análisis Digital

Tuesday, August 28, 2007

Saturday, August 25, 2007

Conformismo

En estos tiempos de inversión de valores, la blasfemia y la obscenidad son las manifestaciones más abyectas del conformismo.

Thursday, August 23, 2007

Wednesday, August 15, 2007

Friday, August 10, 2007

Sunday, July 29, 2007

Tuesday, July 24, 2007

Sunday, July 22, 2007

Doble pérdida

Dos conocidos míos, uno en Sevilla y otro en Nueva York, acaban de pasar por un amargo trance y, pensando en ellos, evoco estos versos de Luis Rosales, a quien siempre tengo tan presente:

Y yo quiero deciros que el dolor es un don
porque nadie regresa del dolor
y permanece siendo el mismo hombre.

Wednesday, July 18, 2007

Sunday, July 08, 2007

Wednesday, July 04, 2007

¡Vivan las caenas...de televisión

Pinche la bitácora RAYOS Y TRUENOS de Enrique García-Máiquez y verá su magistral artículo de hoy en el Diario de Cádiz.

Correción política y corrección patriótica

Véase Análisis Digital

La Loca en El Escorial

Véase Análisis Digital

Monday, July 02, 2007

Sunday, June 24, 2007

Thursday, June 21, 2007

Cita en El Escorial

Véase Análisis Digital

Casa del Libro

La presentación de las Obras Completas de José Antonio en la Casa del Libro de Sevilla, calle Velázquez, será mañana viernes 22 a las ocho de la tarde y no el sábado 23, como le dije a alguien por equivocación.

Wednesday, June 20, 2007

Monday, June 18, 2007

Fatídica efeméride

Véase El Manifiesto

Tíovivo

Véase El Manifiesto

Himno

Himno

Estamos en época de vacas flacas para el patriotismo. La progresía es vergonzante de la historia –que se la inventa—, y de las glorias—, que se las calla porque no son propias. Los peores periodos de todas las historias, de todos los paises, han sido producto de las izquierdas. Las izquierdas son tendenciosas, sectarias, intolerantes, fanáticas e intransigentes hasta para lo más nimio. Por eso no es el momento de redactar, ni componer ningún himno nacional de España. Precisamente porque no se está en vena, ni la inspiración acompaña.
La poesía no tiene un momento. En cualquier momento puede aflorar. Pero necesita, como los presupuestos, una “Ley de acompañamiento”. Y el momento no la acompaña.
Durante la dominación del partido del G.A.L., de los Ministros y Directores Generales encarcelados—que no han devuelto una chica-- ; durante el gobierno de quienes han pactado con la E.T.A., que han pedido árnica, porque los tiene cogidos por los huevos; durante el gobierno que solamente tiene como modelos a Chavez, a Castro y a Evo Morales, no se le pueden pedir peras al olmo. Conviene una “vacatio himni”, que bastante tiempo llevamos con música sin letra, y bastantes letras fallidas y protestadas se han hecho e intentado, para que ahora nos vengan con prisas.
Un himno debe ser el reflejo de muchos sentimientos que afloran cuando se está limpio de corazón y se ama lo que se canta. Y, sobre todo, cuando se cree en lo que se canta.
Ni ”La Marsellesa”, ni “Dios salve a la Reina”, por ejemplo, se compusieron en momentos de vacas flacas. Ni tan siquiera el “Himno de Riego”. Todo surge de la necesidad de recobrar y exaltar la dignidad de un pueblo. Y, por ahora, lo que este pueblo tiene que recobrar es el dinero que se llevaron Vera, Luis Roldán, los maletines que circularon y circulan por Ayuntamientos y Autonomías, las comisiones de Roca y repartidas por Roca y todos los Rocas que hay repartidos por ahí.
Mientras haya gente que se queda sentada al paso de una bandera; mientras haya quienes enarbolen banderas anticonstitucionales –roja, gualda y morada—; mientras cueste trabajo pronunciar la palabra “España”, no se está en momento de componer un himno. Ni tan siquiera un buen pasodoble para una chirigota.

Luis Suárez Ávila

Thursday, June 14, 2007

La X

LA X

Se ha puesto de moda ser progresista con la abominación de todo lo sagrado. Pero eso no es nuevo. La Sagrada Memoria Histórica está ahí. Si no, cómo iban a haber tantos mártires de la Fe --asesinados por los padres y abuelos de los progresistas actuales--, beatificados y canonizados por los últimos Papas. La progresía ha jugado a ser anticatólica, aunque protectora febril de otros credos, sectas y grupos. La cuestión es perseguir, arrasar y llevar la contraria; tratar de crispar; ir a contrapelo. Es lo snob. Definitivamente, la llamada progresía es snob, sin casta, que cobardea, en masa, y mansea en las tablas. Pero, como los mansos de solemnidad, pega tarascadas.
A la quema de las iglesias y conventos; al asesinato de curas, monjas y religiosos, precisamente por el Frente Popular y, particularmente, por el P.S.O.E., el P.C.E. y los anarquistas, ha sucedido la protección denodada del Patrimonio Histórico-artístico, de boquilla, más que de hecho; testimonial, más que efectiva. Pero eso sí, con la reclamación del dudoso patrimonio inmobiliario de los sindicatos y los partidos. La Iglesia Católica, con extremada prudencia y decoro, no ha reclamado la reposición de todo el patrimonio que le fue incendiado, expoliado y robado, cuando podía haberlo hecho, en igualdad de condiciones, con mejores derechos. Y, sin embargo se le niega el pan y la sal, cuando está – y siempre ha estado--, realizando labores y servicios que corresponden y competen a los poderes públicos, a la Administración. Qué, si no, las O.N.Gs. llamadas “Cáritas”, “Manos Unidas”, “Proyecto Hombre”... y los colegios, las escuelas profesionales, los centros de acogida, los asilos de ancianos, los comedores, los hospitales... Todo eso, al parecer, se soluciona con poner una X en la declaración del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas. Los progresistas de la laicidad son unos mezquinos y unos hipócritas. Sin embargo, a ti no te cuesta más tu declaración por poner una X. Pon la X que, cualquier día, a lo mejor tenemos que echar mano de las Hermanitas de los Pobres para acabar nuestra vida, o, sabe Dios, en dónde terminaremos. Pon una X en tu vida. No lo olvides. Que, pase lo que pase, la Iglesia estará ahí, a tu servicio, sin preguntarte por tus creencias, tu afiliación política, tu pasado.

Luis Suárez Ávila

Wednesday, June 13, 2007

Presentación

TENEMOS EL PLACER DE INVITARLE A LA PRESENTACION DE LA NOVELA

LA LOCA DE CHILLÁN
de AQUILINO DUQUE

el sábado 30 de junio 2007 a las 19.30 horas.
El acto, en el que intervendrán José Javier Esparza y Agapito Maestre, tendrá lugar en la librería LAUVIAH en la calle Juan de Leyva 19
San Lorenzo de el Escorial

Tuesday, June 12, 2007

Saturday, June 09, 2007

Nuestra agropecuaria realidad

Llamar a la España actual "república bananera" es un despropósito semántico, habiendo a nuestro alcance términos más conformes con nuestra realidad agropecuaria como "democracia lanar" o "monarquía cítrica"

Thursday, June 07, 2007

Última hora

¡Pobre ZP! En el parabrisas la pecera de la Audiencia Nacional, debajo del chassis una bomba lapa.

Thursday, May 31, 2007

Tuesday, May 29, 2007

Tuesday, May 15, 2007

La invención del Centro

Véase Análisis Digital

Revelación

"-Para Platón, el tiempo es una imagen en movimiento de la eternidad inmóvil. Y esta me parece también una definición...para ... el arte temporal por excelencia, para la poesía: imagen en movimiento de la eternidad inmóvil. ...lo divino, es decir, aquello que nos supera y nos sobrepasa, no es lo que está fuera del tiempo, alejado y apartado del hombre y del tiempo; que lo divino es más bien lo que, no estando en el tiempo, puede darse en el tiempo. En eso consiste la revelación..." (José Mateos. La razón y otras dudas)

Monday, May 14, 2007

Gratitud

La gratitud es la memoria del corazón. (San Agustín)

Un abuelo ejemplar

"¿Por ventura la libertad es el desorden, el menosprecio de la autoridad, el atropellamiento del individuo, la perturbación de la familia por el capricho del ignorante o del fuerte? ¿El amor a la patria es quizás dividirla en fragmentos, romper la unidad de que nace su fuerza, separar a los individuos por antagonismos insuperables, sustituyendo al bien colectivo el egoísmo, la violencia e intolerancia destructora de la armonía general?" (Antonio Machado y Núñez, Rector Magnífico de la Universidad Hispalense. Discurso de apertura del año académico de 1873)

Bengoechea

Véase El Manifiesto

Sunday, May 13, 2007

Carl Schmitt y Eugenio d'Ors

"Lo que debemos todos a Carl Schmitt, y eso ya ningún chisme lo podrá borrar, es la imponente demostración de la esencial vileza inherente al romanticismo político, es decir, al liberalismo, en sus varias manifestaciones, desde el principio de las nacionalidades a la economía manchesteriana." (Eugenio d'Ors)

Friday, May 11, 2007

El decenio siniestro

Publicado en el último número de RAZON ESPAÑOLA

El decenio siniestro

Los representantes de la clase política que se dignan adherirse a las manifestaciones de las víctimas del terrorismo no dejan pasar la ocasión sin denunciar la amenaza que éste supone para la libertad y la democracia, nociones mostrencas con que los terroristas justifican también su arriesgada profesión. En una de las últimas manifestaciones pude oír uno de estos cantos a la democracia y a la libertad, en cuya virtud era lícito defender todas las opciones políticas, el “independentismo inclusive”, siempre que se hiciera con buenos modales. Con todos los respetos, esto era como decir que los males de la libertad se curan con más libertad, los de la democracia con más democracia y los del separatismo con más separatismo. También se dijo que hasta la llegada del PP al poder, las víctimas del terrorismo habían estado silenciadas e ignoradas por los poderes públicos, y eso que a ellas se debía la recuperación de los símbolos nacionales. Antes de la conquista del poder por el PP, éste lo detentaron la UCD y el PSOE. Estas dos formaciones tenían poco apego a esos símbolos, entre otras cosas porque eran aún los del régimen anterior, régimen con el que identificaban además a las víctimas del terrorismo, miembros casi todas de sus “fuerzas represivas”. No sé si eso explica las humillaciones de las víctimas en los funerales y el que fueran éstas las que reivindicaran la bandera nacional.
Hace años, compuse o intenté componer un libro con el título de
El decenio siniestro, en el que recopilaba muchos de los artículos escritos a lo largo de los primeros diez años del nuevo régimen, en los que se sembraron los vientos que traerían las presentes tempestades. De estas tempestades se ocupan otros, como José Javier Esparza en El bienio necio, pero todos los males de la patria que este bienio no ha hecho más que agravar y recrudecer estaban ya inoculados en aquel primer decenio. La mayoría de los artículos de aquel libro aparecieron en las tinieblas exteriores y algunos de ellos serían recogidos en otros libros que logré publicar. Otros siguen siendo tan actuales que, con leves retoques, los he vuelto a publicar recientemente. De la orientación de aquellos escritos puede dar una idea bastante completa su primitiva introducción, fechada en marzo de 1986, que ahora reproduzco.



Tengo que hacer una advertencia importante: yo no soy hombre de partido. Pero el que no sea hombre de partido no significa que me lave las manos y me declare apolítico. Ser apolítico es ser conformista y hay demasiadas cosas en la vida pública de hoy con las que yo no estoy conforme. Si no soy hombre de partido; si he dejado de ser en determinado momento hombre de partido, no ha sido para eludir responsabilidades, sino para asumirlas con mayor libertad. Cuando yo me di de baja en Alianza Popular no lo hice para encuadrarme en otra formación, sino con el propósito inicial de prestar mi apoyo, o más bien mi concurso, desde fuera, pues al quedar así claro que yo no sustentaba ambiciones políticas, ese apoyo o ese concurso, siendo desinteresado, podría resultar más eficaz. Ese apoyo no excluye la crítica, una crítica que yo quisiera constructiva, y para ejercerla con libertad fue precisamente por lo que me parecía imprescindible no estar sometido a otra disciplina que la de mi conciencia.
Yo me hice hombre de partido en un momento – los inicios del presente régimen – en el que opinaba que el sistema de partidos políticos era inevitable. A mí me atrajo sobre todo aquella consigna de que España es lo único importante, y aquella propuesta de que la Constitución del nuevo régimen fuera, como la Constitución inglesa, una Constitución no escrita, y que para ello bastaba con poner al día las Leyes Fundamentales del régimen anterior. Dicho con pocas palabras, yo era partidario de la reforma y enemigo de la ruptura, y por serlo sinceramente, comprendí en seguida el fraude y la traición de UCD, que a la mayoría de los españoles, que entonces pensaban como yo, les metió de matute la ruptura mientras hacía como que les vendía la reforma.
Esa ruptura no era sólo la ruptura con el régimen anterior, al que el nuevo régimen condenaba al fuego eterno y achacaba todos los males del país, sino la ruptura de la convivencia nacional y de la unidad de la patria. Esa ruptura cristalizó por un lado en el arcaico sistema de los partidos políticos y por otro en la aberrante figura jurídico-administrativa del sistema de las autonomías, es decir, que los partidos políticos rompían la convivencia nacional y las llamadas comunidades autónomas “la unidad de los hombres y las tierras de España”.
Recuerdo como una pesadilla una aparición del difunto Tierno Galván en la televisión durante una de las primeras campañas electorales. Este seráfico señor explicaba magistralmente al embobado público cómo se estaba procediendo a recomponer hilo a hilo, nudo a nudo, célula a célula, la urdimbre y la trama de un tejido – el de los partidos políticos – que el régimen anterior había logrado arrancar y destruir, y a mí aquellas palabras y aquellas imágenes me daban dentera, porque eran la descripción de un moho parasitario, de una degeneración maligna, la metáfora de una metástasis que se feclicitaba de volverse a extender sobre el organismo que durante cuarenta años había creído librarse por siempre de todo mal.
Ese mal, que vamos a llamar la ruptura democrática, se impuso como si fuera un bien a la nación en virtud de una operación de gran estilo – y muy bien costeada – que se llamó “la transición sin traumas”, y que la nación en general aceptó porque, como dijo alguno de sus protagonistas, consistía en “pasar de una ley a otra ley sin salir de la ley”. El pueblo, o gran parte de él, aceptó como si tal cosa el cambio porque se hacía desde la legalidad vigente; porque acataba la legitimidad y la autoridad que lo imponía. El pueblo sabía que a Suárez lo había puesto el Rey como al Rey lo había puesto el Generalísimo. En esto sí que no había habido ruptura.
Esa “transición sin traumas” se hizo con toda suerte de complacencias y de concesiones, no ya hacia quienes exigían simplemente la ruptura total con la España de Franco, sino hacia quienes exigían la ruptura de España, la destrucción de España, el descuartizamiento de la España “una, grande y libre” en un mosaico de “nacionalidades autónomas”.
Contra esa manera de hacer el cambio, contra esa manera de hacer la transición levantó Fraga una bandera, la única bandera que un hombre de bien podía levantar en aquellos momentos en España: la bandera española, y poca memoria hay que tener para no recordar la devastadora campaña de que Fraga fue víctima y que hubiera acabado para siempre con la carrera política de otro cualquiera que no hubiera tenido su temple, su tesón y su sentido del deber. Alguien de UCD, el señor Abril Martorell, llegó a decir que Alianza Popular no tenía cabida en la España del consenso, y por eso y por muchas cosas más yo me opuse desde mi insignificancia de titular solidario y mancomunado de la soberanía popular, yo me opuse, repito, a la Constitución; yo escribí contra la Constitución, y no llegué a votar NO a la Constitución porque no estaba en España el triste día en que se votó, y es que veía y veo en la Constitución del 78 la institucionalización de todas las rupturas; la elevación de la ruptura a ley fundamental del nuevo Estado.
Una vez aprobada, sancionada o lo que fuera esa Constitución, era lógico que el poder fuera a parar inexorablemente a manos de quienes desde un primer momento, con una coherencia total, habían clamado por la ruptura; al partido de la ruptura por excelencia, al Partido Socialista Obrero Español, a ese partido que en tres años de malgobierno ha refrendado y revalidado con creces su centenaria perniciosidad.
El PSOE tuvo su razón de ser cien años atrás, como también la tuvieron el Partido Conservador y el Liberal y todos los demás, por desgracia para España, y su gran tragedia – la tragedia del PSOE – sería la de llegar al poder con cien años de retraso. El PSOE se encontró con que toda la política socialista que el país necesitaba o era capaz de aguantar estaba ya hecha y, para más inri, hecha por su peor enemigo: por el denostado régimen de Franco, pero como por encima del socialismo estaba la ruptura, se daría el caso paradójico de un partido socialista que, llegado al poder, se dedicaría a desmontar y a desmantelar el único socialismo positivo y constructivo que alguna vez hubo en España. No voy a entrar en detalles. Sólo diré que si la España de Franco aspiraba al pleno empleo, la España socialista da la impresión de aspirar al pleno desempleo.
Hay que decir de todos modos en descargo del PSOE que ha tenido que pechar con la herencia de UCD. UCD en cambio recibió la herencia de Franco, es decir, un país con orden público, justicia social y situado en el puesto nueve o diez de las potencias industriales del mundo. UCD dilapidó todo eso y a cambio nos dio la libertad, esa libertad con la que se enjuagan la boca los saltimbanquis de la política y las marimantas que dan lecciones de moral desde la prensa, la radio y la televisión; esa libertad que permite campar por sus respetos a navajeros, terroristas, exhibicionistas, calumniadores y gamberros y que tiene aterrorizadas y acobardadas a las personas decentes. Esa libertad que, insisto, no se la debemos al PSOE, sino a UCD, consistió en un destape general de alcantarillas, y al destaparse las alcantarillas, irrumpieron en la vida pública todos esos demonios familiares a los que el franquismo tuvo tantos años reprimidos bajo tierra.
Hace poco, el Presidente González, convencido de que para hombrearse con Franco basta con pescar en su yate y emplear alguno de sus latiguillos, se hacía un lío hablando de los demonios familiares, de los que tenía la avilantez de echar la culpa al franquismo, cuando todo el mundo sabe lo que esos demonios han sufrido durante cuarenta años sin poder sacar la gaita de las alcantarillas.
Uno de los peores demonios familiares es el antipatriotismo; el odio que los españoles o ciertos españoles, son capaces de llegar a sentir contra su patria, y precisamente estaban poseídos de ese demonio familiar los pobres diablos que acudían en el extranjero a apedrear los consulados españoles y las delegaciones de la compañía Iberia y hacían causa común con los mismos terroristas a los que, ahora que han conquistado el poder, que se han apoderado del Estado, hacen como que persiguen echándoles guardias civiles como los romanos les echaban esclavos a las murenas.
Yo lo único que sé es que, si en esta democracia donde no hay más ley que la de la navaja y la metralleta, campan por sus respetos los demonios familiares (el separatismo, la anarquía, la insolidaridad, la envidia, la ineficacia, la mala educación, la agresividad, la zafiedad y el desorden), ello se debe a la tolerancia para con esos demonios familiares que derrochan los pobres diablos que nos desgobiernan.
A esa tolerancia para con los demonios familiares es a lo que estos pobres diablos de la política llaman convivencia. Convivir entre españoles no significa vivir unos españoles con otros; significa hacer la vista gorda ante un atraco, una violación, una obscenidad, un asesinato, una ofensa a la religión o un ultraje a la bandera. Recientemente, en el intervalo de un concierto celebrado en la iglesia del Salvador, de Sevilla, unos barbudos y unas greñudas se pusieron tranquilamente a fumar. Un caballero les recordó que estaban en un templo, y uno de los barbudos replicó: “Usté me está provocando”. O sea, que lo civilizado y lo democrático es aguantarse y tolerar; tolerar el humo, el pisotón, el eructo, el insulto, las navajas y los cuernos.
Del mismo modo que se llama convivencia a esta tolerancia de casa de tolerancia, se dice que ha recuperado su dignidad un pueblo que hace cola en la calle para cobrar por no trabajar; que se deja robar el sobre a punta de navaja, o que pide limosna puesto literalmente de rodillas en medio de la vía pública. Cada vez que veo en plena calle del centro a estas pobres gentes de rodillas y con un cartel que cuenta miserias reales o imaginarias, me acuerdo de una frase de un político francés de la Gran Guerra que entre nosotros popularizó La Pasionaria: “Antes morir de pie que vivir de rodillas”. Yo nunca había visto al pueblo español de rodillas ante sus semejantes hasta que volvió a España esta señora.
El alcalde Tierno se fue al otro barrio con un entierro de capitán general con mando en plaza y se dejó Madrid lleno de transexuales, destrozonas, chisperos de guardarropía y mendigos con niños propios o alquilados por los suelos. Esto de la gente tirada por los suelos a la puerta de las iglesias era algo que llamaba mucho la atención a los viajeros del siglo XIX para atrás. No hace falta salir de Madrid para comprobar el retroceso de un país, el abatimiento de un país cuyo pueblo pide limosna una vez más tirado en el suelo. Esta es la España retrógrada, la España anacrónica que nos traerían los progresistas.
Pero lo más anacrónico y retrógrado de todo ha sido el relanzamiento de la estéril dialéctica derecha-izquierda. Esa dialéctica es uno de los peores obstáculos al progreso de una nación. La izquierda tiene unos pésimos antecedentes penales y la derecha siempre ha tenido mala prensa. En italiano, izquierda se dice sinistra, y yo he vivido demasiado tiempo en Italia como para no traducir ese término literalmente: la izquierda es siniestra. La derecha se ha identificado siempre con el orden. Se decía en tiempos de alguien que era una persona de orden y de derechas. Pero también se ha identificado con el egoísmo, el privilegio, el apoliticismo, la hipocresía, hasta el punto de que nadie quiere parecer de derechas; nadie quiere parecer de orden, entre otras cosas porque los demonios familiares que los pobres diablos sacaron de las alcantarillas han dicho que el orden es la injusticia. La derecha, pues, se identificó con el orden establecido, con el orden que había que romper, y ese orden, en España, ya sabemos cuál era: el que mantenía un régimen al que se consideraba de derechas porque defendía la patria, la religión y la familia y a pesar de que estaba realizando una política social que cualquier socialista español de cualquier tiempo hubiera considerado irrealizable y utópica.
Pues bien, cuando ya los españoles nos habíamos olvidado de que hubo una vez derechas e izquierdas, volvieron los demonios familiares para recordárnoslo, y en tales términos que los que creían ser de derechas hicieron todo lo posible por disimularlo. Creo haber sido el primero – en 1977 y desde el diario madrileño Informaciones – que calificó a UCD de derecha vergonzante por una actitud y una conducta de la que más valdría olvidarse si no fuera porque con ellas vienen tratando sus supervivientes políticos de aguar el vino de la llamada Coalición Popular[1]. Puede que por consideración a esos supervivientes, o por otras consideraciones de más peso que se me escapan, Coalición Popular procedió como si la democracia fuera lo único importante. Yo en cambio creía y sigo creyendo que lo único importante es España.
No exhorto con esto a la Coalición Popular[2] a que afirme su derechismo, porque, repito, autocalificarse de derechas o de izquierdas es autodescalificarse. Desde tiempos de Bismarck o desde antes, las presuntas derechas han sido las que han aplicado las propuestas reformistas o revolucionarias de las presuntas izquierdas, mientras que las presuntas izquierdas, al llegar al poder, han hecho una política de derechas en el peor sentido, y en unos términos que las presuntas derechas nunca se hubieran atrevido a hacer. Ser de derechas o de izquierdas – dijo alguien – es como ver los problemas con un solo ojo. Si la política no es más que un juego de azar o un juego de manos, esa dialéctica tiene a lo mejor sentido; pero si la política es el arte de gobernar a un pueblo y de sacar a una nación de su atolladero y de ponerla a la altura, no de tal o cual nación presuntamente civilizada, sino a la altura de su propia historia, esa dialéctica – la dialéctica derecha o izquierda – hay que sustituirla sin demora; tiene que sustituirla Alianza Popular por la dialéctica arriba o abajo.
En los diez años transcurridos desde la muerte del Caudillo – cuyo balance se hace en un libro colectivo editado por Planeta con prólogo de Fraga, por cierto – han detentado el poder en España dos partidos que no han escatimado recursos para enturbiar y ennegrecer ante la opinión pública, ante el electorado, la imagen de Fraga; dos partidos radicalmente retrógrados que han catapultado al país, a un país que había llegado a parecer europeo, a un estado de barbarie decimonónico y “latinoamericano”.
Alianza Popular nos dice en un libro reciente que esto tiene arreglo, y lo dice de manera muy convincente y razonable, con un programa de gobierno sensato, sereno y atractivo… para las personas que tenemos cierta edad. Da la casualidad, sin embargo, de que estas personas de cierta edad somos los menos en España; que los más son los españoles jóvenes, que son además la España del porvenir – si es que hay porvenir para España - , y yo me temo que al corazón de esa juventud, que es una edad heroica, no se llega simplemente con proyectos razonables de soluciones técnicas para su desazón generacional, sino con una voz de mando, con un grito de combate, con una llamada a una noble empresa común, y esa empresa no puede ser otra que la de redimir y levantar a una nación que han puesto de rodillas y echado a los cerdos diez años de política senil.
Alianza Popular no debería pensar en términos de derechas o izquierdas, sino en términos de arriba o abajo, y así se abriría a todos aquellos que, creyéndose de derechas o de izquierdas, crean en España, amen a España y trabajen por una España de la que poder estar orgullosos. En cambio debe cerrarse a todos los pobres diablos poseídos por los demonios familiares – tanto nacionales como extranjeros – a quienes molestan y ofenden la unidad, la grandeza y la libertad de España.
No es la nuestra una época de camisas ni de correajes, y la dialéctica de los puños y de las pistolas ha sido sustituida por la de las navajas y las metralletas, pero de una época y una juventud que creyó en España y luchó y murió por ella, nos ha quedado una voz, una voz que deberían recuperar todos los españoles y hacer suya la fuerza política que trate de movilizarlos; una voz que yo no evocaría si no viera a mi patria en uno de los momentos más bajos de su historia, con un pueblo humillado y ofendido y una juventud sin porvenir y sin fe; una voz que es – ahora más que nunca – una invitación a un esfuerzo colectivo y con la que yo me atrevo a poner punto final a esta divagación: ¡Arriba España!




“Viñamarina", a 3 de marzo de 1986
[1] El resultado sería el actual Partido Popular.
[2] Léase hoy, 2007, Partido Popular.

Wednesday, May 09, 2007

Monday, May 07, 2007

Premio González Ruano

Llevo presentándome sin éxito al Premio de artículos periodísticos "González-Ruano" poco menos que desde su fundación. Sólo una vez quedé finalista y ello fue gracias a un padrino de categoría: Manuel Halcón. El premiado fue aquella vez Emilio Romero. En la cena de gala correspondiente, me vi frente a él y le dije: "¿Te puedo felicitar?" Y él me respondió: "¿Te lo puedo agradecer?" Si hubiera tenido la curiosidad de guardar los artículos enviados, podría con ellos componer una curiosa recopilación. Reproduzco aquí a título de curiosidad el enviado este año, en que el premio ha recaído en mi paisano, cofrade académico y sin embargo amigo Antonio Burgos.


- Miércoles, 15 de Febrero de 2006 -
Editorial
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Del sitio de Leningrado al de Bilbao Aquilino Duque Escritor
A comienzos de octubre de 1994 pasé un fin de semana en una dacha de las afueras de San Petersburgo, no muy lejos de un gran monumento conmemorativo del Gran Sitio de la ciudad, cuando ésta se llamaba Leningrado. En una Rusia donde el comunismo soviético era ya un triste recuerdo y el capitalismo salvaje una triste realidad, se seguía tributando respeto al heroísmo de los defensores y visitando con veneración el monumento por más que estuviera erigido a la mayor gloria del fenecido régimen. Dentro del inmenso bunker de hormigón, resto y símbolo de las fortificaciones soviéticas, hay una gran sala circular en la que en grandes paneles está descrita la gran batalla por la ciudad dentro de los cánones del realismo socialista. A pocas verstas del monumento está el lago Ladoga y sobre él, en una peñíscola que el deshielo convierte en isla, la sombría fortaleza de Schlüsselburg, donde Catalina la Grande tuvo encerrado desde la niñez hasta la muerte al zarevich Iván, versión rusa de la Máscara de Hierro. El paisaje tenía toda la desolación del otoño nórdico, sin hojas ya los bosques de hayas y abedules, y entre sus troncos, con un embudo hincado en la corteza para recoger su agua dulzona, se divisaban las planas orillas del Neva ancho y tranquilo, aún sin témpanos de hielo. En el aquel lugar estuvo el frente, y yo pensaba que al otro lado del río, entre las tropas sitiadoras, estuvieron algunos que con el tiempo serían amigos míos, entre ellos el teniente Enrique de la Vega Viguera. Enrique de la Vega participó en aquella batalla que yo revivía desde el campo soviético. La inmensa extensión de nieve, el río y el lago helados y sobre ellos las columnas de soldados, los carros de combate, los duelos de aviación, los géiseres y los cráteres de las bombas, los parapetos de gruesas vigas, los hondos relejes de los armones en la nieve fangosa, las isbas convertidas en puestos de mando, las chimeneas humeantes de las gigantescas piezas de artillería montadas sobre orugas, y la madrugada dudosa o el ocaso prematuro entre llamaradas y fogonazos. Le mandé la literatura que pude recoger a aquel teniente encargado de servicios de municionamiento, que sobrevivió a aquella hecatombe para contarla. Otro lugar, más idílico, donde tuve ocasión de recordarlo, fue el real sitio de Pavlosk, ya reconstruído, pero donde unas fotografías en blanco y negro recordaban la devastación de la guerra. En el semicírculo que forma el palacio se alza una estatua del zar Pablo I, al que los golfillos le llamaban El Chato, pues lo era, y su perfil me hacía pensar mucho en Enrique de la Vega, que no sé si lo notó cuando estuvo destinado con una batería en el parque de Pavlosk. Ahí acaba el parecido de don Enrique con el zar, que era bajito, mientras que don Enrique era alto y atlético. Enrique de la Vega hizo el relato de las grandes batallas en que participó y por las que fue condecorado, y muchas fueron las anécdotas que me contó de los combates y de la convivencia con la población civil. La operación montada por el estado mayor alemán para la toma de la ciudad era doble y consistía en la confluencia de dos ataques, uno por el Sur, al que se le dio el nombre de Der Fall Georg (El caso Jorge) y otro desde el Norte, desde Finlandia, llamado Nordlicht (Aurora Boreal). Los rusos replicaron con la operación Iskra. El cerco no llegó a cerrarse nunca, pues en los meses de invierno en que el lago estaba helado, los rusos lograron mantener un pasillo por el que metían en la ciudad víveres, tropas y material de guerra, y el 12 de enero del 43, a las nueve de la mañana, con una temperatura de 30º bajo cero, 4500 bocas de fuego aniquilaban las posiciones alemanas. Desde su posición, veía el teniente De la Vega el increíble espectáculo de aquella lluvia de aerolitos sobre la inmensa llanura salpicada de árboles mutilados, los surtidores de nieve y lodo que levantaban al caer, y su asistente le decía: “¡Mi teniente, es como en el cine!”Enrique de la Vega puso todo esto por escrito en un libro titulado Rusia no es culpable, que contradice la frase del entonces todopoderoso ministro Serrano Suñer, principal animador de aquella aventura bélica. En aquella aventura entraron muchos componentes y uno de ellos fue el de devolver la visita que los rusos nos habían hecho durante nuestra guerra civil. De entre los amigos míos que se alistaron, uno de ellos, Dionisio Ridruejo, fue siempre muy adicto a Serrano, y escribió en verso elegíaco sobre las peripecias de los combates; otro fue Juan Antonio Campuzano, que en cambio habló en prosa de sus relaciones con la población civil en unos, aún inéditos, Cuadernos de Ivan Ivanovich. Lo que dicen todos ellos explica el título del libro de Enrique de la Vega, pues todos ellos descubrieron que no tenían nada contra el pueblo ruso, que además los acogió con simpatía y que, contra lo que daba a entender la consigna de Serrano, no se podía atribuir a la nación la culpabilidad de sus dirigentes.Ninguna de las dos guerras en las que hizo su carrera Enrique de la Vega está hoy bien vista, a pesar del descrédito del Comunismo al caérsele el Muro de la Vergüenza y a pesar de los cruentos estragos que el nacionalismo lleva un cuarto de siglo haciendo en España. Pero es que aun cuando no hubiera combatido contra esos dos males de nuestro siglo, el mero hecho de ser militar hacía de él un anacronismo sospechoso. El se daba cuenta del cambio de valores operado en nuestro mundo y era testigo de los ultrajes infligidos a todo aquello por lo que él había ido dos veces a la guerra. Sin embargo, lo de menos era su caso personal, sino el espectáculo de una nación desvertebrada a la que se le estaba triturando la espina dorsal y los estragos que una mala educación causaba en la juventud, en esa edad heroica a la que por lo visto es preferible suministrar dosis de heroína en lugar de ocasiones de heroísmo. De los militares suele decirse que son hombres de ideas simples, y es cierto, pero esas ideas simples son las únicas que en los momentos de peligro sirven - ya lo dijo Spengler con otras palabras - para salvar una civilización. Una de esas ideas es la del patriotismo, y De la Vega sabía muy bien, no sólo lo que ese concepto conlleva de abnegación, de solidaridad, de servicio y de sacrificio, sino todo lo que lo que lo separa de otro con el que se suele confundir en el mundo de hoy y que es todo lo contrario: el concepto de nacionalismo. La segunda guerra en la que combatió Enrique de la Vega la llaman los rusos la Gran Guerra Patria, pues fue el patriotismo precisamente el sentimiento a que apeló Stalin y con el que galvanizó el heroísmo del pueblo ruso. En un momento como aquel, en que de lo que se trataba era de salvar a Rusia, el zar rojo supo muy bien olvidarse de las invocaciones al internacionalismo proletario o a los particularismos tribales, tan útiles en cambio para socavar la moral del enemigo. No creo que en plena tempestad de fuego y nieve en Krasny Bor, en Veliki Luki, en el Volchov, tuviera Enrique de la Vega sosiego para hacerse estas consideraciones. Sin embargo, al cabo de los años, en una España muy distinta de la España a la que volvió al retirarse la División y en la que hizo su carrera militar, no tendría más remedio que hacérselas ante el alarde de traiciones, de insolencias y de claudicaciones que estaban poniendo en peligro la existencia histórica de la Patria cuya bandera juró defender “hasta la última gota de su sangre”. No hay un sólo escrito suyo ni una intervención académica en que no latiera esta preocupación. Una enumeración sería interminable, y ahora quiero recordar en especial dos de esas intervenciones, una, cuando nos recordó que la instrucción en orden cerrado que Prusia llevó a la máxima perfección fue un invento español, del Marqués de Santa Cruz del Marcenado, del que la tomó Federico el Grande. Otra, el relato de las vidas paralelas del marqués de la Mina y de Blas de Lezo, un militar sevillano y otro guipuzcoano, de un tiempo en que todas las comarcas de España rivalizaban en engrandecerla. Fue aquí, y a propósito de estos dos grandes patriotas, el andaluz y el vascongado, cuando Enrique de la Vega se hizo esa reflexión sobre la diferencia que hay entre el nacionalismo y el patriotismo, y se la hizo apoyándose en unas palabras de S. S. Pablo II al obispo de Sarajevo, que voy a repetir en extracto: “La negación del nacionalismo es el patriotismo: mientras el patriotismo, amando lo que es propio, estima también lo que es de los demás, el nacionalismo, por el contrario, desprecia todo lo que no es propio.” Ya dijo Albert Schweitzer que el nacionalismo es un patriotismo que ha perdido su nobleza y degenerado en una idea fija y, más recientemente, la Presidenta del Parlamento Europeo decía en el curso de una visita a nuestro país que “el nacionalismo es la guerra”. Esa guerra, declarada ya en las postrimerías del régimen anterior, ha ido a más con el régimen actual y pondría música de fondo a las celebraciones de su primer cuarto de siglo de vida. Uno de los últimos destinos de Enrique de la Vega estuvo en Bilbao, al frente del regimiento del Garellano. También Bilbao sufrió un asedio como Leningrado, sin que los sitiadores lograran expugnarla. Ese asedio no lo alcanzó a vivir Enrique de la Vega, pero no por ello dejó de pasar en su cuartel momentos duros, y eso que aún era posible izar la bandera nacional en aquellas desdichadas provincias.

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